
Zaha Hadid nunca pensó en lo convencional. Su lenguaje arquitectónico fluido, casi líquido, transformó la manera en la que percibimos el espacio en el siglo XXI. Hoy, esa visión audaz y emocional conquista un nuevo territorio: la cocina.
La firma que lleva su legado ha unido fuerzas con Febal Casa para crear Onda, una isla central que parece esculpida por el mar y que se alinea con las tendencias de cocina 2025: funcionalidad emocional, formas orgánicas y materiales multisensoriales.
La cocina como escultura emocional
El 2025 trajo consigo un cambio de paradigma. Las cocinas ya no se diseñan solo para cocinar, sino para vivir. Según Wallpaper Magazine, las islas de cocina se están convirtiendo en “los nuevos altares domésticos”, lugares de encuentro, contemplación y expresión estética. Onda, inspirada en el movimiento de las olas del Adriático, es la encarnación perfecta de esta tendencia.
Esta isla no responde a líneas rectas ni asimetrías utilitarias. Sus curvas sensuales fluyen con una naturalidad orgánica, transformando la funcionalidad en experiencia. Es una pieza que seduce tanto al tacto como a la vista, y que establece la isla como el nuevo eje emocional del hogar.
Materiales que emocionan, no solo decoran

En línea con la estética sensorial que marca el diseño de cocinas en 2025, Onda incorpora materiales de alto impacto visual y táctil. El vidrio fundido con efecto metálico aporta brillo, profundidad y una interacción poética con la luz. Este material no solo evoca el reflejo del agua, sino que marca una apuesta por la durabilidad y la innovación.
Además, el uso de texturas envolventes y acabados metálicos satinados responde a la creciente tendencia de cocinas que apelan a todos los sentidos, como subraya AD Italia: “el nuevo lujo no es ostentoso, es sensorial, inmersivo y emocional”.
Distribución libre, movimiento continuo
Otra clave del diseño en 2025 es la libertad de circulación. Y en este sentido, Onda rompe con la rigidez tradicional de la cocina lineal o en L, y permite fluir alrededor de la isla sin barreras. Este diseño mejora la interacción entre quienes cocinan y quienes habitan el espacio, reforzando el concepto de cocina como núcleo de convivencia.
Dezeen destaca que este tipo de distribución responde a una necesidad post pandemia: “crear entornos domésticos más flexibles, donde cada rincón tenga múltiples funciones y cada objeto pueda ser contemplado tanto por su utilidad como por su belleza”.
Más allá de la función: arte aplicado al hogar
La propuesta de Zaha Hadid Architects y Febal Casa se alinea con la aspiración contemporánea de transformar el hogar en un reflejo de identidad, bienestar y sofisticación. Onda no solo reconfigura el concepto de isla de cocina escultórica, sino que plantea una visión donde la cocina se convierte en obra de arte vivible, en un gesto arquitectónico cargado de emoción.
Esta tendencia -que fusiona diseño de autor, tecnología sensorial y libertad espacial- no es pasajera. Es el inicio de una nueva era donde la cocina Zaha Hadid se impone como símbolo del diseño doméstico vanguardista.




